viernes, 7 de octubre de 2016

EL SERMÓN DE FUEGO, DE FRANCESCA HAIG




TRILOGÍA: El sermón de fuego #1
EDITORIAL: Minotauro
FECHA PUBLICACIÓN: Septiembre 2015
FORMATO: Papel, tapa blanda
Nº PÁGINAS: 416
ISBN: 978-84-450-0258-2

Como ya anuncié en un post anterior, este mes me he apuntado a la iniciativa #LeoAutorasOct, con el propósito de leer más libros escritos por mujeres. Como habréis comprobado, El sermón de fuego no estaba incluido en mi lista y es porque ya lo tenía empezado. Aún y así, aquí os dejo la reseña.

SINOPSIS

Hace cuatrocientos años que el mundo fue casi aniquilado por completo. Desde entonces, apenas existe la tecnología  y  todos los recién nacidos siempre son gemelos. Uno de ellos, el alfa, es físicamente perfecto; el otro,el omega, padece algún tipo de mutación o deformación.
Los alfas son los que dominan el mundo, Ellos ostentan el poder y la autoridad, mientras que los omegas viven marginados y oprimidos, aislados de sus familias. Sin embargo, los alfas se ven obligados a mantenerlos con vida porque si un gemelo muere, el otro también.
Cass y Zach son dos gemelos que luchan por cambiar su mundo. Él, como miembro importante del gobierno, busca la manera de inutilizar a los omegas y evitar que sean una amenaza para sus alfas. Ella, en cambio, sueña con un futuro donde la convivencia entre los dos grupos sea posible. Pero, para conseguirlo, tendrá que detener a su hermano.


OPINIÓN PERSONAL

El sermón de fuego es el inicio de una trilogía distópica a la que siguen El mapa de huesos (publicado en español desde mayo de este año) y el tercero que aún no se ha publicado en inglés.
Me llamó la atención el diseño de la portada, que me encantó, y la frase de la contraportada: «¡Cuidado! Lectura adictiva», una invitación irresistible para cualquier lector. Aunque, en mi caso, no ha sido tan adictiva como esperaba.

La trama tiene lugar cuatrocientos años después de que una terrible catástrofe asolara el planeta y casi acabara con sus habitantes. Como resultado del desastre, la tecnología y las máquinas han desaparecido, por lo que la humanidad vive casi como en la Edad Media. Por otro lado, todos los embarazos son de gemelos, con la particularidad de que nacen chico y chica, y uno de ellos es perfecto (el alfa) y el otro defectuoso (el omega). Los omegas viven sin familia, separados en asentamientos y lejos de los alfas, la élite de la sociedad. Pero todos, sin excepción, dependen de su gemelo para sobrevivir porque si un omega muere también lo hace su alfa.

La escritora narra la historia en primera persona, desde el punto de vista de Cass, por lo que se nos ofrece la perspectiva de los omegas. Personalmente he echado en falta saber de forma más profunda y amplia lo que piensan los alfas, cual es su visión del mundo.

La historia contiene los elementos propios de una distopía: el poder corrupto, el gobierno opresor que maltrata a los débiles y una rebelión que intenta acabar con el sistema. Ese conflicto creado entre los alfas y los omegas es el motor de la historia, el que condiciona todo lo que ocurre, aunque en ocasiones los acontecimientos me han parecido bastante previsibles.

Me gustaría destacar las descripciones. La autora, con una prosa sencilla que en ningún momento da pie a confusiones, ha creado diferentes escenarios con nitidez, de forma que es fácil visualizarlos e incluso verse allí con los personajes.
Queda un poco en el aire el porqué y cómo ocurrió la destrucción que les lleva a la situación actual. Esperemos que en las siguientes entregas se aclare este punto.

La estructura que sigue el libro es básicamente cronológica, a excepción de los primeros capítulos donde pasado y presente se entremezclan. De esta manera, vamos conociendo la infancia de Cass y Zach y la sociedad en la que vivían. De hecho, el primer tercio del libro, si no más, es una introducción que nos pone en antecedes para entender todo lo que está por venir. Quizás sea por eso
por lo que en ocasiones me desconectaba de la lectura. No es que esta haya sido aburrida pero algunas partes no avanzan, quedan como estancadas. A partir de ahí, y unido a la aparición de nuevos personajes, el relato gana en ritmo e intensidad. Se incrementan las escenas de acción y la autora muestra su dominio del lenguaje y sus estructuras al jugar con él para crear intriga y sorpresa, especialmente al final.

En cuanto a los personajes, en general, me ha costado conectar con ellos. No son planos completamente pero sí les falta profundidad. Hay personajes clave en la historia de los que se explica más bien poco y que tienen menos protagonismo del que en un principio cabría esperar, como es el caso de Zip y la Confesora.
La que mas se describe es Cass, prácticamente lo conocemos todo de ella: sus miedos, sus debilidades, sus puntos fuertes, etc. Si hay algo que atrae de ella es su fortaleza interna y la fidelidad absoluta a sus ideas, que mantendrá pase lo que pase.
Eso sí, todos ellos viven atormentados de un modo u otro, si no es por las atrocidades que comete el sistema es por la idea de que a su gemelo le ocurra algo y ambos mueran en cualquier momento.

En definitiva, El sermón de fuego es una historia de acción, original y llena de emotividad (aunque no hasta el punto de hacerte llorar), mejorable en algunos aspectos. Pero el final es sorpresivo, así que está por ver si la siguiente entrega mantendrá ese ritmo más ágil.


VALORACIÓN:  4 / 5

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